jueves, 23 de julio de 2015


La tierra del olvido: manipulación de un país
Alejandro Castaño Ramírez
English version below

Un país es principalmente lo que sus habitantes piensan que es. Esas ideas forman imaginarios culturales que son compartidos, estabilizando sus significados y conduciéndonos a comportamientos. Con esto en mente, el análisis de esta semana es sobre la manera como se ha formado la identidad del colombiano alrededor del comportamiento del olvido.

Fue el cantante Carlos Vives quien hizo famosa una vieja frase que asocia esa identidad del colombiano con un comportamiento frente a la memoria: el olvido. Y no es una simple frase publicitaria, sino que nace de una realidad en la que vivimos los colombianos: “la tierra del olvido.”


Tal vez haya sido el olvido inculcado por la corona española a los colonos y criollos residentes en las ciudades de ultramar, para alejar el ruido político que hacían las protestas y oposiciones de indígenas y negros mientras se los despojaba de sus tierras y cultura en nombre del dios católico. O tal vez haya sido la manera como una república ya “democrática” quiso nacer de una modernidad malentendida en donde el pasado y la tradición pierde relevancia y todos y todo es igual.


Cualquiera que haya sido la razón los colombianos vivimos en el olvido constante de nuestra historia, dejando de lado antecedentes y personajes que nos han llevado a lo que vivimos hoy en día. Y así, sin poder cuestionar realmente, seguimos quejándonos de cosas circunstanciales sin mirar el cuadro más grande y comprender lo que ha perpetuado la desigualdad y la pobreza en este país.


¿Y qué opción tenemos para enfrentar un mal como el olvido? En el pasado los pueblos se levantaban con guerras y guillotinas para lograr el cambio. Sin embargo la civilización nos exige algo diferente ahora: democracia, aun cuando toque dejar de lado a la rancia oligarquía que asesina impunemente a los líderes que hablan de otras formas de organización social en Colombia, o como la guerrilla y los viejos criminales han hecho de este país su paraíso. Y nosotros olvidamos y no cambiamos, y seguimos hacía adelante, jugando este juego de manipulación y supervivencia a través del olvido.

The land of oblivion: manipulation of a country
Alejandro Castaño Ramírez

A country is primarily what it's inhabitants thinks it is. Those ideas shape the cultural imagination which is shared; stabilizing meanings and driving the countrymen to specific behavior. Hence, the analysis today is about the way the Colombian identity has been formed, circling around oblivion as a behavioral pattern.


It was the singer Carlos Vives who made famous an old sentence associating Colombian’s identity to oblivion as a behavior of the memory. And it is not only an advertising sentence, but it grows in a reality in which we live in this country: the land of oblivion.

It may be the inoculated oblivion from the Spanish crown or “colonos” and “criollos” living in cities overseas, in order to silence the political noise raised by riots and protests of native-Americans and enslaved Africans when they were taken away from their land and culture in the name of a catholic god.

Or it may be the way the Colombian republic, already democratic, wished to give birth to an miscomprehension of modernity, where past and traditional losses are all relevant and everything is equal.

No matter the reason, in Colombia we live in the constant oblivion of our history, putting aside key background and people driving us to how we live nowadays. Thus, without looking at the whole picture and what has been stretching our inequalities and poverty in our country.


What option do we have but to face such bad behavior? In the past, countrymen used war and guillotines to make the change come. However, civilization demands something different from us: democracy, even if we have to forget how the rancid upper class assassinated without punishment all the leaders speaking about other social organization structures. Or how the guerrillas and old criminals have made their paradise out of Colombia. And we forget and don’t change a thing and move forward regardless of history & hindsight, playing this manipulating game of survival in oblivion.

Pics


No hay comentarios:

Publicar un comentario