miércoles, 19 de agosto de 2015

Edificios y rascacielos: masificación del ser humano
Alejandro Castaño Ramírez
English version below
El capitalismo le ha dado el primer cuerpo a la sociedad de masas que se ha formado desde la explosión demográfica en 1800. Uno de los aspectos a través de los que el capitalismo define la sociedad de masas es la desterritorialización, lo que se puede explicar de la siguiente manera: antes de la sociedad de masas, la gran mayoría de seres humanos estaba relacionado con un territorio al cual pertenecían a través de una vivienda, que los unía a una idiosincrasia y familia. Ahora ya no. ¿Por qué?


Porque el capitalismo se dio cuenta del problema que la sociedad de masas representa para la propiedad, ya que las personas se reproducen incesantemente. Echó mano de las ideas arquitectónicas medievales para agrupar a personas en castillos y los convirtió en edificios. Solucionando una necesidad de vivienda, y a la vez desvinculando al ser urbano de la tierra a la que estuvo asociado por siglos.

El nexo entre el hombre y la tierra queda fragmentado. Se pierde el vínculo directo con la naturaleza y la comprensión de su estado: ya no somos conscientes del impacto de nuestra presencia en el ecosistema en el cual vivimos y lo depredamos sin cesar por nuestra vanidad genética de reproducirnos, como si fuéramos una buena especie.

Esto sirve a los capitalistas porque genera mercados. Ya que en esta ceguera la cultura de masas se sigue reproduciendo. La carencia de este vínculo nos ha hecho sordos a la naturaleza y nuestra huella ha transformado el clima, calentándolo, eliminando hábitats naturales por nuestra necesidad de dinero y eliminando múltiples especies de animales con las que convivimos por milenios.

Los edificios y rascacielos son los lugares donde montones de seres humanos reproducimos vidas similares, o por lo menos con objetos similares: televisores, computadores, salas. Adiós a las formas comunales de existencia indígenas como la maloca. Al capitalismo solo le sirve que seamos individuos inconexos para que compremos la producción en masa que fabrica y que muros frágiles y puertas nos mantengan separados e inermes frente a los abusos comerciales y del gobierno.


 Buildings and skyscrapers: human being mass production
Alejandro Castaño Ramírez

Capitalism has gave it’s first shape to mass society that has been forming since the demographic explosion that began after 1800. One of the distinctive characteristics of this change in society was desterritorialization, which can be explained as follow: before human being demographic explosion, most humans were related (or bonded) to a territory to which they belonged through ancestry, home & habit. But this relationship ceased to exist. Why?

Because capitalism has realized the problem human demographics is that of property, as apparently everyone will want to become a capitalist and people is reproducing ceaselessly. Therefore it took the architectonics ideas from medieval castles and turn them into vast buildings and skyscrapers. Solving the housing issue for all this humans and breaking the bond of the urban human with the earth to which was related for centuries.

As the bond between human and earth is fragmented, the nature connection is lost and as is our comprehension of its situation. We are no longer aware of the impact of our presence as humans on the ecosystems in which we live in and we hunt everything motivated for our genetic vanity of breeding more humans like us, as if we were so good for the planet.

This is fantastic for capitalism because it has generated countless new markets, as in this blindness we keep on breeding. The lack of the bond has silenced our ears and our collapse as a society have transformed the Earth’s weather, warming it up, erasing nature habitats for our money craving and blood lust for several animal species which had previously coexisted with us for milenia. 

Buildings and skyscrapers are the places where millions of human beings reproduce similar lives, at least with similar objects: TV, computers, furniture. We say farewell to the traditional ways of living in a close-knit community such as Colombian indigenous do in a maloca. In order for capitalism to maximize profit it is necessary for us to become unconnected individuals, and it creates in factories all over the world. This way we will be separated by fragile walls and doors, linked by controlled media but disaggregated against commercial and government abuses.


Pics
Alejandro Castaño Ramírez, 2015. Manhattan.

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